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Intruso Orgulloso {Valmont}

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Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Derek Princeton el Lun Sep 19, 2011 12:47 am

Correr, huir, escapar de todo aquello a lo que no podemos hacer frente, aquella simple táctica no solo la usaban los humanos, a la final no éramos tan diferente a ellos ¿Entonces, que nos hacía diferente? No era el mejor momento para hacerme esa pregunta, no por lo menos cuando tu corazón comienza a latir fuertemente, sut sentidos se encuentran al máximo y la adrenalina es capaz de recorrer todo tu cuerpo, si, el peligro proporcionaba aquel sentimiento de desesperación y más cuando no podías hacer nada al respecto. Damons eran sus apodos, seres capaz de destruir todo a su alrededor, no importa que fuese o que se interpusieran en su camino, destruirían a su propia voluntad todo lo que desearan ¿Por qué me encontraba haciendo esto? jure que más nunca me metería en esos asuntos donde estuvieran involucrados ellos, pero, el solo observar como aquella niña perdía el brillo de sus ojos poco a poco en un acto que se asemejaba a una profanación, era simplemente inaceptable.

Y hay me encontraba, mis manos ensangrentadas por aquella herida en el hombro, mi pie derecho fallando a cada paso que daba e incapaz de hacer una trasformación decente. Cada segundo que pasaba, eran segundos en los que me acercaba a la muerte, huyendo de aquel grupo de Damons y ocultándome por el único hecho de no perder mi vida.

El Campanario, lugar bastante cerca donde los académicos podían entrenar para convertirse en los futuros Dagas de Plata ¿Seguirían en aquel lugar? Y de ser así… ¿De verdad pensaba en pedirle ayuda a ellos?, pero, ¿Qué más me quedaba? ¿Salir en busca de mi manada y exponer a los demás a una posible muerte? Eso no me lo permitiría, no mientras siguiese con vida.

Era una fría noche en donde el cielo se tornaba de aquel gris apático y las nubes cubrían completamente la luna, me eche tras un muro cerca, rompiendo la manga de mi camisa y amarrándola fuertemente a mi brazo, tratando de retener aquella hemorragia -Bien Derek… este es… tu patético fin- susurre suavemente, era cuestión de tiempo para que me encontraran y acabasen conmigo. Por lo menos morirá siendo “feliz” o al menos sabiendo que aquella niña viviría una noche más y que pude hacer algo al respecto para evitar su muerte. ¿Morir como un valiente siendo un fracasado? Nunca me había quejado de mi vida… o por lo menos siempre pude afrontar los duros golpes que recibí de ella, superarlos de algún modo y continuando viviendo, esa era mi patética meta.

Incluso con el sudor en la frente y los quejidos por aquel desgarrante dolor, pude sonreír al recordar todo los momentos en los que pude disfrutar, fue una mezcla de emociones entre dolor y felicidad, una melancolía a la que aguantar y una verdad a la que pude sobrevivir, eso era la realidad y me sentía orgulloso en parte por ello. Era así como me despedía en aquel lugar a la espera de aquellos demonios, una situación en lo que parecía una verdadera carroña frente a unos buitres sin escrúpulos. Me pude de pie de nuevo, apoyando mi espalda entre los ásperos bloques de concreto -Vengan, vengan desgraciados, acaben conmigo de una buena vez- intente gritar aunque solo saliese una voz gruesa y desesperada.

Pasaron los minutos y el silencio seguía apoderado del lugar ¿Se habrían ido? Reí con bastante gracia -Ni para morir sirvo…- entone resbalando de nuevo por aquellos muros, apoyando firmemente mi cabeza a la pared mientras recuperaba un poco el aliento en donde mi dolor se hacía cada vez más fuerte, ahora solo me tocaba esperar.
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Re: Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Eileen Valmont el Lun Sep 19, 2011 4:36 am

Ni siquiera me dio tiempo de cambiarme.

Era de noche en el moulin y si estaba ahí habían solo dos razones poderosas. una de ellas sería la oficial, mientras que la otra... la otra era la real.

Lo supe en cuanto hizo acto de presencia. era una Damon, claro que lo era... cada parte de ella destilaba esa energía y al parecer estaba furiosa. Sonreí un poco mientras seguía con mi coreografía.

Un baile con clase, totalmente diferente a lo que en general se ofrecía en otros establecimiento. Podría decirse que en tiempos anteriores era un cabaret, ahora era un lugar de diversión y las que antes eran vedettes ahora eran artistas que expresaban con movimientos el poder y la energía necesarios para seguir disfrutando de esta vida, o al menos eso me empeñaba en pensar.

Vueltas, giros y sonrisas a el publico, mostrando todo lo que debe ser una chica, estábamos para ambientar y o eso se suponía, sin embargo jamás le perdí la pista. un giro más y la Damon ya había encontrado su objetivo, seguramente un novato universitario que al estar en París quiso probar de lo que la ciudad luz le pudiere ofrecer... una lastima que la ciudad le ofreciese a la muerte del alma.

Baje por completo al piso en un movimiento fluido observando un poco al chico. No me gustaba, pero de cualquier forma algo clave para pertenecer al grupo de bailarinas era parecer disponible, pero jamás estarlo.

La damon era ágil, y sumamente habilidosa ante un chico que era ingenuo. No podría esperar más. termine la canción y mi rutina y entonces regrese detrás del escenario; tome la primer gabardina que encontré debido a que no podría salir con aquella indumentaria negra, pequeña y brillante y salí de ahí. mi punto era encontrar al chico y a la damon cuanto antes.

Era evidente, ellos se habían retirado. fuera del lugar cerré los ojos y me concentre en sentir a la damon, no debería estar demasiado lejos.. no podría escapar de manera tan rápida. Solo un hito basto para saber que dirección tomar.
una carrera de tacones me anunciaba debido al estruendo y no importaba.. nada importaba a no ser salvar un alma. La damon ya estaba succionando su alma para cuando llegue dejando casi vació a el chico. mi daga se estampo en lo que para los humanos sería su pulmón. No era el mejor golpe, pero sería suficiente para que dejase al chico y se defendiese como la naturaleza lo marcase. -vete- le ordene al chico el cual no hizo caso alguno, así de impactado estaba -si aprecias tu vida vete cuanto antes... vete ahora mismo!- grite cuando le di la espalda. ella no llegaría a el bajo ninguna circunstancia a no ser que fuera derrotandome. EL chico salio despavorido y enseguida dibuje en mis labios una suave sonrisa, enfrentando a una damon sedienta de venganza -hay que ser muy torpe como para escoger un parque, Damon... pero eso me facilita las cosas- mi diestra sujeto con fuerza la daga de plata, mi fiel amiga y en seguida me abalance sobre su cuerpo. un golpe letal, directo a su corazón y otro más a su cuerpo.... eso fue todo.


de regreso a los camerinos estudie mi rostro.. ni una sola mancha o rasguño... era como para celebrarlo con creces, me estaba volviendo buena.

En el espejo veía una chica... tan diferente a lo que era en realidad. una chica con maquillaje sensual, resaltando sus ojos con sombras obscuras, dejandoles con un aire llamativo, mis labios aún preservaban el carmín que los hacía atractivos y mis cabellos ondulados fluían en un mar castaño, supuse... una tentación en carne sangre y hueso... repito, tan distinta a mi esencia.

No me desmaquille, ni siquiera me coloque mi ropa cotidiana.. un nuevo hito.. el saber que no debería estar ahí, y que bajo ningún precepto debería perder tiempo.

no iría caminando, pero en esta ocasión prefería tomar algún medio de transporte y lo más cercano que encontré fue el incomodo metro.....

solo pasaron poco minutos antes de saber que algo estaba mal .. Damons se abalanzaban sobre algo, o mejor dicho sobre alguien y eran demasiados. pero estaban en un área lleno de dagas de plata ¿es que querían planear una invasión?

Mordí mi labio inferior y suspire, resuelta a darles caza también a ellos pero, ellos ya estaban de regreso, justo hacia mi. mi diestra se hizo con fuerza de aquella arma de plata y corrí a su encuentro, esquivar dos, lanzar cortes a el que se acercase.. pero ninguno quiso enfrentarme y siguieron su camino. ¿que es lo que pasaba en todo aquello? ¿porque un damon en especial se había detenido a verme y casi paralizado en cuanto pareció reconocerme... imposible.. jamás le había visto en mi vida.

y entonces escuche una voz, cercana a la institución.. tan cercana que parecía proveniente de la misma y no dude en ir a su encuentro.

Encontré a un hombre herido, si no es que medio muerto y no.. no podría ser un Damon. mi impresión sería enorme al ver a Derek, que ahora sabía como se allaba desfallecido y tirado, apenas apoyado en las paredes que llevaban ya un rastro de sangre -derek- musite con un dolor que sobrepasaba al corazón.. cual si todo mi sistema se hubiese congelado. me deje caer de rodillas y acune su rostro, justo como aquella vez que perdió el conocimiento, buscando posibles heridas... viendo donde era el lugar que hacía que se le escapaba la vida. El no moriría, el no podía morir y todo mi ser vibraba para que eso no sucediera. el brazo.... y la pierna -Derek, escúchame, Derek... no cierres los ojos... no me dejes, no puedes cerrar los ojos!- le exigí y entonces el me vio, musito algo y sonrió .estarás bien... todo estará bien- si.. todo estaría bien, excepto que mis manos ya portaban su sangre. no hubo que pensarlo demasiado y como pude entre a la daga de plata.

Debería hacer el protocolo.. llevarlo a enfermería, buscar a un medico pero no podía... no quería separarme de el y la simple distancia de la enfermería a las habitaciones en referencia a la entrada distaba abismalmente mas.

Era mi habitación.. nadie podría regir en ella mas que yo.

con un Chico apoyado en mi que se esforzaba por hacer el paso de su muerte algo que no tuviese importancia entre a mi recamara, y no fue fácil hacerlo.. podía notar como su pierna estaba más que forzada. Lo tumbe sobre la cama importándome nada que esta pudiera mancharse con su sangre y de un movimiento fluido abrí por completo su camisa, haciéndola jirones. era grave.

El ver su sangre me debilito.. ninguna sangre lo había hecho. y me concentre en respirar pro la boca mientras buscaba mis utensilios. limpiar la herida, buscar si había algo aún dentro de su cuerpo... dos capas de yodo una de alcohol y otra de una solución bactericida y y nada más. Necesitaba parar el sangrado y con una velocidad impresionante había aplicado ya una intramuscular para evitar un flujo sanguíneo que le diera muerte. Afortunadamente, no se había roto vena alguna o tendón de importancia

Comenzó a gritar cuando fue el turno de las suturas y mis manos duraron -tengo que hacerlo y no tengo anestesia aquí- le increpe con desesperación e intentando sonar dulce entonces le vi con determinación -atiende bien, Princeton, jamás te dejaré morir y esta no es tu noche, ahora calla y confía en mi- le exigí mientras la aguja traspasaba nuevamente su carne.... solo eran unas puntadas pero a cada una debía reunir fuerzas.

El daño en su pie era menos, al menos sus huesos no estaban rotos -porque lo haces- pregunte mientras me deshacia de la tela de su pantalón -como es que les enfrentaste?... tu no deberías enfrentar lo que enfrentaste- musite apenas.. esperando que no me escuchara, mientras en la piel que estaba tan lacerada aplicaba con delicadeza una pomada especial para los de la daga. ¿beneficios? restaurar la piel que ya no se encontraba en el cuerpo.
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Re: Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Derek Princeton el Lun Sep 19, 2011 7:38 pm

Cerré mis ojos lentamente en un mar de silencio y soledad, sentía como cada centímetro de mi cuerpo se adormecía con el pasar de los segundos, como la brisa corría por todo el lugar y me recordaba que aún me encontraba con vida. Tal vez era la manera más deplorable de morir, ni siquiera pudo ser delante de mis amigos, protegiéndolos y apoyándolos, tenía que aceptarlo, había pasado tiempo desde mi última pelea y poco a poco me oxidaba, ya no era el mismo de antes, es más, nunca lo fui desde la muerte de ella… y no pensaba ser de nuevo aquella persona que lo daba todo tan solo por proteger a los humanos que solo hacían destruirlo todo, arruinar sus vidas, buscar su propia muerte ¿Por qué nosotros teníamos que protegerlos? Nos caracterizábamos por encerrarnos en nuestra propia burbuja, defender a los nuestros… pero bastaba que la Organización necesitara ayuda para ponernos en guardia por órdenes y convenios mayores. Esa era la razón de mi partida, al igual que la razón de mi llegada… a pesar de todo lo lejos que estuve no pude aprender nada al respecto, volviendo con las manos vacías y con la mismísima vergüenza plasmada en mi rostro.

Podía escuchar el sonido de mi respiración, del roce de las hojas de los arboles cercanos y de repente, esa voz suave pronunciando mi nombre cargada de dolor y de una desesperación. Era ella de nuevo, y unas vez más me encontraba en un estado deplorable ante ella, ante su presencia que tanto me incomodaba, arrugue mi cara, intentando abrir los ojos y tan solo por un segundo pude ver su silueta, su cara, sus labios que me hablaban -¿Eileen?- pregunte confundido pero plasmando una sonrisa en mis labios, tal vez deliraba de nuevo, pero fuese lo que fuese, no podía cumplir con sus exigencias y mis parpados cayeron en un sueño que a lo mejor fuera el fin.

Que irónica resultaba ser la vida, ella había muerto en mis brazos y posiblemente ahora me tocaba mi turno, despedirme de aquella cara y ni siquiera dedicarle una palabras de lo que sentía, de lo que tenía reprimido tanto años que poco a poco se fue convirtiendo en odio… si, odio, rencor ¿Acaso no era lo mismo? El darse el lujo de fallecer ante mí, de despedirse sin siquiera confesarme lo que sentía, o por lo menos, sin enterarse de lo que yo si sentía por ella… Ahora habían cambiado los papeles, no era muy diferente, excepto que ella no era la misma a la que conocí, a la que ame, a la que tanto trate de proteger, a la final no servía de nada.

Ese olor… un lugar infestado de su olor… ¿Dónde me encontraba exactamente? No importaba realmente, ella estaba ahí y por alguna razón no tuve objeción con ello. ¿La organización? La matarían si se enterasen que trajo a una persona que no era miembro, pero aquello era parte de su responsabilidad, y con ello no estaba diciendo que yo era su responsabilidad, lo menos que quería era ser una carga, no solo de ella sino de nadie.

Podía sentir la desesperación en su aliento, el como la preocupación aumentaba al ver mis heridas ¿Por qué no simplemente dejarme morir en aquel lugar? Al final de cuentas, no le había caído tan bien aquel día ¿Por qué ayudarme?... cada vez los graduados tenían esa condición más… humana, por así decirlo, fueron entrenados para la guerras, para acabar con los Damons, no para rescatar a personas.

Sentí un ardor repentino, no pude evitar hacer un gesto de dolor cada vez que sus dedos rozaba mi hombro, y de repente, aquel dolor tan grande que me hizo gritar. Calle mi voz rápidamente, no podía olvidar que estaba en un lugar prohibido para los míos, era más como un intruso en aquella habitación. De nuevo sentí aquel dolor y esta vez fue un grito ahogado el cual pude liberar -Maldición para ya!!!- murmure mientras trataba de girarme.

Sus manos ahora rozaban mi pie, revisaba la herida mientras entre labios pedía explicaciones a las cual fácilmente podía contestar -¿Cómo que no debía en…- me desquebraje pero rápidamente recupere el aliento -enfrentarme a ellos? Ni siquiera sabes las razones…- y ni pensaba decírselas, era obvio que aún no tenía idea de como era, ni siquiera conocía mi condición como Licántropo, pero, ¿Para que decirle? de todas maneras tarde o temprano se enteraría -Maldición, como duele ¿Segura que no moriré lentamente con esto?- pronuncie quejándome y enfocándome en ella -Dime, dime dónde diablos estamos- así confirmaría mis sospechas del lugar -Oye oye- pause para no sofocarme -Antes de que contestes… dime exactamente qué es lo que buscas con ayudarme?- realmente la pregunta era ¿Le debía algo por esto? no me gustaba quedar debiendo favores y menos a personas como ella, sonaba algo cascarrabias, visceral y cortante al mismo tiempo, pero prefería tener las cosas en claro antes de tomar cualquier decisión, como salir por esa puerta del fondo o en el peor de los casos, por la ventana de la habitación, cualquiera era validad, no en ese estado pero por lo menos viviría, y viviría gracias a ella.

-Ehhh, que no te quedes pensando, te hice una pregunta, contéstame- arremetí de nuevo en un afán de conocer su respuesta, me importaba mie… si me echaba de aquel lugar, total, mejor para mi.
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Re: Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Eileen Valmont el Mar Sep 20, 2011 12:41 am

con una sonrisa ligera en los labios le respondí -no, no las se...- me detuve un momento para observar su rostro -pero sean cuales fuesen eran demasiados- No, no le pedía explicación alguna y de cualquier manera, una parte de mi sabía que no las daría ¿el porque? porque no se que tenía este chico que pareciera como si lo conociere demasiado atrás. levante mis ojos mientras alcanzaba una venda con mi mano izquierda, que era la más hábil. no pude si no sonreír de manera torcida -demasiadas preguntas, supongo que eso es lo mejor, ningún convaleciente de muerte es capaz de hablar tanto sin terminar sin aire- ni siquiera me tomaría la molesta de responderle acerca del dolor y su muerte. Fuera de contexto.. eso es lo que era.

Me di mi tiempo para sentarme mejor y posar sobre mi regazo su pie, hacho que obligo a que mi gabardina se abriera mostrando un largo camino de piel desnuda. Ni siquiera me importo el hecho.

-tu pregunta tiene respuesta- asegure mientras terminaba de colocar los ganchos del vendaje y solo entonces lo vi a los ojos para después indicarle con la mirada que observase a su alrededor -no es obvio?.. en una habitación y por supuesto no en un hospital, lo prefieres a este lugar?- respiré con paciencia, porque ciertamente no me interesaba su enfado. Era parte de la profesión, hacer oídos zordos a cualquier queja y en este caso, la paciencia era esencial.

-y según el orden de preguntas- mencione haciendo una pausa, levantándome y colocando aquel pie sobre una almohada mullida -no busco nada, más que sigas con vida- enseguida le di la espalda, dirigiéndome al baño, solo bastaron unos segundos para regresar con una pequeña vianda con agua tibia y una toalla pequeña y blanca, me posicione delante de el -si.. esta es mi habitación.. pero tranquilo, jamás ah sido mi intensión aprovecharme de ti, si es lo que temes- por primera vez le sonreí ante la broma y le guiñe el ojo derecho. Mi gabardina estaba manchada con su sangre, y mi gabardina estando tan cercana a el no me era suficiente para dejar bien escondida mi indumentaria. me hice espacio y comencé a recoger de a poco su sudor, de la frente y de su rostro. Evidentemente comenzó a removerse y con una fuerza que tal vez el no conocía lo pare con una sola mano -no... esto lo voy a hacer y lo voy a hacer porque puedo, porque quiero y porque creo en ti... no puedes morir esta noche, no bajo las manos de damons.

para que ocultar lo inocultable? el sabía lo que eran, claro que si. -y me vas a dejar hacer porque no me debes nada y porque podemos fingir que esta noche jamás sucedió.. me vas a dejar hacer porque sabes que no te mataré y por cualquier cosa que se te venga en la cabeza, pero lo harás- Con resolución, eso era el sonido que salía de mis labios, determinación y dulzura, casi complicidad suspire cerrando los ojos y me concentré en seguir el proceso de limpieza, con suma delicadeza

-podemos estar callados, si es lo que quieres, o podemos charlar... aquí estas seguro- me retiré apenas de eso, un rostro limpio y sin sudor, lo mismo que en su cuerpo y entonces encendí el reproductor de música, con alguna canción de mi selección aleatoria, la que estaba destinada a mantenerme en calma, tal vez eso le serenase un poco.
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Re: Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Derek Princeton el Mar Sep 20, 2011 2:37 am

¿Hospital? No podía darme el lujo de ir a una entidad pública y arriesgar a que se enterasen de que era diferente a los demás humanos, solo empeoraría las cosas y ya estaban bastante mal hasta el momento como para comerte un error de esa magnitud, torcí mi mirada de ella, era claro que su respuesta fue más irónica que cierta. Aclaró que no buscaba más si no que ayudarme a seguir con vida y en ese momento, se levantó y fue su baño, cortando cualquier posibilidad de responder antes sus ideas.

Trate de mover mi cuerpo, cerrando fuertemente mis ojos con la intensión de aguantar el dolor pero resulto ser inútil, prácticamente estaba incapacitado en su habitación, sin ningún derecho a protestar y a estar a las órdenes de ella. En cuestión de segundo estaba enfrente mío, con un par de toallas y agua tibia -No estoy diciendo que te aproveches de mí, sino que… ¿Sabes? Mejor olvídalo…- ¿Acaso no era mejor dejarme tirado en aquel lugar? Me costaba creer que solo lo hacía por el simple hecho de ayudarme, ellos no eran así ¿Por qué creerle a ella? tal vez si no supiese que el principal objetivo de los Dagas de Plata era atrapar a los Damons, diría que ella tenía algo que ver en aquel incidente… seamos sinceros, el mundo gira a través del puro interés, de la avaricia y de las ansias de poder ¿Por qué no cuestionarla a ella también?.

-¿Qué haces con eso?- pregunte al ver las toallas en su manos -Ya me siento mejor, déjalo…- comente, aunque solo fuese como jalar la cuerda de una muñeca. Poso su mano en mi pecho, con tal fuerza que paro mis movimientos ante aquella situación, sus ojos se posaron en los míos y me sermoneo por aquellas acciones, parecía que su decisión iba enserio. Yo conocía perfectamente esa cara, esos rasgos de molestia y de dolor, pero por alguna razón seguía respirando para mantener la calma y tratar de no explotar -¿Por qué demonios crees que confió en ti? ¿Acaso te conozco? No sé ni siquiera que intensiones tienes y luego me vienes con sermones?... pues ¿Sabes qué? Tienes razón, será mejor fingir que nada de esto paso- comente, ¿Quién se creía? ¿Mi madre? Ni siquiera ella en sus años de vida me había tratado de tal forma. Trate de mover mi brazo una vez más pero me era imposible, aun no sabía con exactitud porque me encontraba en aquel lugar, ¿Por qué aceptaba que ella me ayudara?, podía cuidarme por mí mismo y no hacía falta que una niña como ella estuviese pendiente de mí.

Me dio la espalda para encender su reproductor, When You Were Young de The Killers, su sonido era admirable, los años de trascendencia de la banda hacían que la voz de Brandon Flowers fuese inconfundible, tal vez no fuese la mejor melodía para acompañar un minuto de silencio en aquella habitación -Hey- pronuncie tratando de captar su atención, tal vez fuese el comienzo de aquella melodía que me hizo comprender que ella no tenía la culpa de aquello, agache mi cabeza un segundo para luego percatarme de su rostro mirándome -Sabrás que no puedes decirle a nadie que estuve aquí…-

Let´s take it easy, easy now, watch it go
-Nosotros no somos tan bienvenidos en este lugar, es un límite que debemos respetar- comente con tono más relajado -Solo… solo no quiero ocasionarte problemas, ya bastante haz hecho por mi… y te estoy agradecido- era uno de esos momento en donde deseaba que la tierra me tragase, donde mi orgullo era aplastado por mis propios pensamientos de “hacer lo correcto” pero al fin de cuentas lo admitía, detestaba equivocarme ¿Y a quién no? Solía ser extremista para esas cosas, sentía que me volvía vuhunerable ante la gente, pero aquella situación lo ameritaba y no podía hacer más nada si no que un simple intento de disculpas.

You sit there in your heartache, waiting on some beautiful boy to, to save you from your old ways
-Ya me siento mejor, será mejor de que me vaya y dejarte descansar… Ensucie todas tus sabanas… lo lamento- aquella era la mejor forma de retirarme, ella era lo bastante terca como para no dejarme mover del sitio, esperaba que cediera ante mis palabras, por eso mostré esa cara de arrepentimiento que tanto odiaba, la mire de arriba abajo, percatándome hasta de su gabardina no ajustada, mire hacia otro lado para tratar de no darle la cara, huir de sus buenas intenciones -¿Me dejaras salir de aquí?- pregunte suavemente mientras volteaba a verla a los ojos nuevamente, esperando un respuesta.
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Re: Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Eileen Valmont el Lun Sep 26, 2011 11:04 pm

Si, lo cierto era que tenía razón, no era su madre no era alguien en quien confiar, más cuando lo único que se tiene como precedente es una discusión porque alguien se parece a otro alguien, y claro, ese otro alguien era yo. Lo extraño era que me ponía furiosa y dolida por igual, casi como si estuviese blasfemando contra mi misma,... debía ser que era enfermera, y había decidido serlo por simples razones; salvar vidas

Todo mudo podría saber quien era yo, demasiado sincera tal vez, si, embargada en pasiones, donde amaba odiaba reía y lloraba por igual... tal vez era demasiado pasional para ser perteneciente a la daga, pero también, con el tiempo aprendí a callar y a prodigar lo que se espera, lo que se necesita y lo que Derek necesitaba tal vez, era mi silencio.

pero entonces el comenzó a hablar. Lo cierto es que en efecto si gire a verle, por instinto mismo, prefería saber si todo estaba bien con el. Sonreí de forma ladeada, como si de verdad estuviese sopesando la idea de delatarle. pero no pude retenerme demasiado -eso es verdad- mencione mientras posicionaba las manos sobre mis caderas y me acercaba escasos pasos de la cama -pero resulta que es mi responsabilidad porque yo fui la que te trajo aquí-mis manos bajaron en cuanto note su tono y simplemente decidí acomodar mi cabello con gracia justo antes de comenzar a quitarme la gabardina.

De nuevo eso, inexplicables cosas, que sabía que no venían de mi, pero que sin embargo eran de mi se alegraban. casi explotaban, una explosión pequeña, pero suficiente.. finalmente dejo de estar molesto todo el tiempo. me giré hacia el de perfil levantando una ceja y esta vez con el rostro que en general presentaba y no aquel rostro duro, preocupado o.. en cualquier otra situación y circunstancia.. y mi corazón latía al compás de la batería de la canción de fondo -ni lo menciones, Derek... siempre estaré dispuesta a ayudar, además, no agradezcas por algo que después de que te recuperes, será como si nadie supiera... guardaremos el secreto- y le guiñe un ojo, como cualquier coqueta lo haría, solo que esta coqueta, no tenía un porque claro se le había olvidado que aún llevaba un vestuario un tanto diminuto y que por fin se dio cuenta que la gabardina lo mostraba al estar abierta.

Tal vez ni siquiera lo noto, decía ser así porque hablo sobre ensuciar sabanas. puse los ojos en blanco y enseguida fui hacia el closet. saque unas mantas y un cambio nuevo de sabanas, además de mi cambio correspondiente.

a mi regreso vi a sus ojos mientras en la mesilla dejaba todos aquellos instrumentos hechos a base de tela,, sonreí para el e inclusive lo vi de manera tierna y divertida, lo suficiente para tener el rostro no demasiado apartado para acariciar con mis dedos su frente y mejilla -no... hasta que estés a salvo, es un trato justo después de que has manchado mis sabanas, tu las manchas, yo te secuestro.. es así como funcionará esto-

Y me hice a la labor, no era tan complicado hacer un cambio de ropa de cama con un paciente sobre ella, menos cuando se tiene un poco más que la fuerza humana normal. con cuidado moví su cuerpo de un lado y después del otro -aguanta un poco, prometo que no te va a doler- mencione mientras acomodaba las sabanas limpias y frescas... al final quedo bastante bien -vez? no siempre tienes que estar sufriendo todo el tiempo... ni pasar malos recuerdos o momentos, siempre hay algo mejor.. como un nuevo cambio de cama-

entonces tome mis pertenencias me dí cuenta que en serio, de verdad ya se mostraba que es lo que llevaba debajo de ... de lo que ya no me cubría cerré los ojos y negué con la cabeza- disculpa, generalmente no voy por la vida así, no es elegante... ahora vengo- quitarme la gabardina frente a el? si, claro, como si no fuese suficiente el hecho de que tal vez pensase que estaba en un intento de seducirle.

me dirigí al baño y me quite aquellas prendas, o mismo que mi gabardina que se encontraba manchada de sangre; no sabía como, pero parte de mis muslos se encontraban en iguales condiciones. limpie la sangre por completo y finalmente retiré el maquillaje que llevaba, era de noche y aunque el fuese un invitado, no me apetecía estar como la chica fatal, si no como yo.

Al salir del cuarto de baño era yo, sin gabardinas ni tacones, pero si con unas pantuflas de noche cómodas, un short corto y ligeramente ajustado y una musculosa a juego con el pequeño short, ambos de satén.

-hey Derek, te vez más relajado...- me acerque hacia el y me senté justo en la base de la cama, cruzando la pierna y no perdiéndome del actuar de sus ojos -deberías sonreír más... no es una petición ni orden... es solo que...- como explicar que cuando sonreía me obligaba a hacerlo -es una buena actividad... deberías pensarlo-

suspire y me di cuenta que tal vez, ni siquiera quería acercase a mi, así que en el acto añadí -lo siento, prometo no volver a invadir tu espacio- y finalmente me incorporé, para ajustar las persianas de la ventana... al menos podría arle eso; unas magnificas vistas a la ciudad de París.
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Re: Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Derek Princeton el Mar Sep 27, 2011 12:29 am

Y de repente ese repentino guiño de ojo como si no estuviese sucediendo nada a su alrededor, tomando todo con calma y con una paciencia que muchos envidiarían, agache mi mirada y gire mi cabeza a un lado como una típica señal de desaprobación a su gesto. Debía admitirlo, también me estaba volviendo débil, hasta a veces me importaba los sentimientos de los demás, y no es que fuese algo que nunca hubiese hecho… pero ella… ella era la causante de todo aquello, sentía que su apariencia me descompensaba todo, su mirada, sus delicados gestos, hasta su forma ligera de hablar y comportarse, me recordaba tanto a ella… Negué varias veces con la cabeza y desplace mi vista de aquel punto fijo en donde la tenía.

Cuando me di cuenta, había ido en busca de algunas sabanas por mi comentario. Era mi momento de salir de aquel lugar, con mis manos me empuje lo más que pude a la cabecera de la cama, quitándome podas aquellas vendas que recorrían de mi cuerpo ¡Por favor! Eran solo herida, no era un inválido o un recién operado. Todo fue acumulado en una mesita de noche, listo para poder salir de aquella habitación, pero fue un intento fallido al sentir aquellos dedos en mi frente y que poco a poco recorrían hasta llegar a mi mejilla. ¿A qué se refería con lo de “Así funciona esto”? para mí no había ningún trato valido ni confiables, la vida es así, llena de engaños y artimañas que solo te buscaban hundir. Estaba a punto de responder pero de nuevo, esos gestos me dejaron sin palabra, sin la manera de lastimarla mientras ella hacia algo bueno por mi… Si, malditos sentimientos.

-¿Te parece “Algo mejor” un cambio de sabanas?- respondí ante su amabilidad, es donde supe que estaba de vuelta, mi sarcasmo recuperaba el tiempo perdido, junto con mi fuerza, el dolor había aliviado bastante, y a pesar de la rapidez que teníamos para recuperarnos, sus ungüentos agilizaban el proceso -¿Y podrías por favor ponerte algo?- ya era inevitable ver como su cuerpo casi se encontraba al desnudo ante mis ojos, si lo había hecho para captar mi atención, ya lo había logrado… desde hace bastante tiempo literalmente.

Al verla partir a su baño, aproveche para ajustar mi camisa junto con un par de botones abrochados, cerré mis ojos un corto tiempo para recuperar la suficiente fuerza y salir de allí, por lo menos, moverme por las calles sin estar agonizando en cada rincón. Mi tiempo se había agotado y su presencia yacía como nueva enfrente de mí, esta vez con una muda de ropa más decente, captando mi atención y diciendo que debía de sonreír más a menudo. Mi ceja se enmarco casi inmediatamente ante su comentario, estaba demente si pensaba que sonreiría cada vez que me viese con su cara… con su cara de niña buena o algo parecido ¿Quién me creía? ¿Un payaso acaso?.

Mi mirada basto para que se levantara de cama y se alejase hacia la ventana -¿Invadirme? Pero para que te molestas, si desde que me conoces lo has hecho. Es como… inercia en tu forma de ser- comente mientras respiraba hondo y me paraba de la cama -Basta de juegos, me tengo que ir- comente en un tono frio y seco, dando pequeños pasos hacia la puerta mientras su miraba se clavaba en mí y corría a impedirme el paso -Permiso- comente con mis ojos cerrados, tratando de controlarme, aunque su silencio no fuese más que una respuesta en negativo ante mi orden.

¿Cómo? Como quitármela de encima sin que saliese lastimada? Deslice mi mano derecha hacia su abdomen, pegándola bruscamente contra la pared y clavando mi mirada llena de furia en sus ojos angelicales -No tengo tiempo para tus estúpidos jueguitos de niña buena- susurre cerca de su rostro -Tampoco lo tengo para tus tratos “justos” e infantiles… tengo mejores cosas que hacer que estar en esta habitación- como salir de aquel lugar cuanto antes, pero, ¿Cómo mirar a esos ojos y no sentirme atraído por su simple presencia? -No tienes ni la más remota idea de quien metiste a tu habitación- comente mientras deslizaba mi mirada hacia sus labios y por un momento, dejarme llevar por aquella situación, girando mi cabeza y rozando con la punta de mi nariz todo su cuello, poco a poco hasta llegar a su oído -Piensa muy bien lo que haces…- susurre, sintiendo el aire caliente de su respiro en mi cuello. Su olor… su maldito olor, aquella deseable fragancia que le pertenecía… Mis labios rozaron su mejilla hasta separarme suavemente de ella -Ahora saldré por esa maldita puerta y tanto tu como yo olvidaremos todo lo de esta noche… ¿De acuerdo?- declare lentamente.
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Re: Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Eileen Valmont el Vie Oct 07, 2011 11:02 pm

Como respuesta se aparto un poco de mi y ante esa mirada misteriosa y ligeramente hostil, desee por un momento que cambiara, no quería su hostilidad, pero una mirada oscura.. algo más profundo en el, si que lo deseaba, amor o pasión, prefería ver aquel espectáculo y sentirle en mis labios antes de que siguiese odiándome, por que eso hacía; me odiaba.

Sin embargo, me odiaba tanto como para estar tan cerca de mi y alertar mis terminaciones nerviosas debido a su tacto en mi cuello?. Esto era peligroso, claro que lo era, pero jamás había sentido un miedo real; no estaba en mi sistema incluso apartarme a lo que debería ser considerado de alto riesgo.
Cerré los ojos y deje que mi respiración le acariciase el cuello.
Pude identificar lo que pasaba; estaba de lo más atraída hacia aquel hombre, pedante altanero y del peor carácter, como gravedad, como magnetismo incontrolable, como un algo que me gritaba que no lo dejase ir, porque ese hombre de estúpido raciocinio era mas de lo que aparentaba y que yo necesitaba.

-se lo que hago y no temo de a quien meta en mi habitación- respondí en un susurro, más cadencioso más potente y perturbador que cualquier otra de mis palabras.

Insistió en salir, y de repente nos descubrí respirando casi el mismo aire. Saldría de verdad?.. no parecía tener antojo de ello, y yo por supuesto, no se lo permitiría.

Mordisquee mi labio inferior frente a el, viéndole de forma directa a sus ojos -no, no estoy de acuerdo- mencione ya, sin aquel velo que los susurros ofrecían para posar mi mano en su pecho, dejar que el lo notase y enseguida empujar con fuerza al interior de la habitación. Funciono, Dentro de la misma, en el centro prácticamente lo volví a enfrentar, notando ya que su brazo había tomado la soltura suficiente para moverse guardando el equilibrio sin problema alguno. entre abrí mis labios entendiendo la situación, más no mencione nada -No te irás de aquí hasta que estés bien, Licántropo- lo empuje de nueva cuenta ahora sabiendo que en efecto, podría curarse de manera rápida. en medio de su retroceso un giro de mi parte y una zancadilla justo en las pantorrillas le hicieron perder el equilibrio cayendo de espaldas.

Aun así, no le permití golpearse aquel hombro y brazo, me encargue de ello a perfección al adivinar su caída, y posando mis manos antes de que golpeara el hombro con el suelo, deteniéndolo apenas unos centimetros en aquella parte, quedando montada a horcajadas sobre su cuerpo.

Mis cabellos quedaron acariciándole su faz, y apenas un dejo de orgullo se dibujo en mis labios y rostro -y deberías saber que soy perfectamente capaz de mantenerte aquí, y de no temer de que alguien este en mi habitación, puedo con ello y con mucho más- mencione apenas aceraba mi rostro al suyo distanciándolo apenas unos centímetros, para permitirme acariciar su rostro, con unas manos que parecían expertas en el como tocarle, cual si hubiese nacido para eso expresamente.

-te curas rápido- mencione apenas cando mis ojos se desviaron a sus labios y enseguida a su hombro, hombro que ya estaba siendo descubierto debido a mi mano libre, y en efecto, la herida ya perecía un rasguño, confirme en un segundo mi teoría; licántropo –ummm…. tal vez, tu deberías sentirte incomodo, por eso quieres huir de mi?... por la daga de plata?- susurre como en secreto, no a su oído, si no aún a su rostro, sintiendo mis terminaciones nerviosas contrariar a mis pensamientos, retándole apenas a mantenerse inmóvil ante tanta cercanía.

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Re: Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Derek Princeton el Dom Oct 16, 2011 1:19 am

Y aquellas palabras parecía no comprenderlas, su mano de deslizo por mi pecho para darme un empujón del cual pude equilibrarme perfectamente, ¿Qué intentaba exactamente? Y mi pregunta fue respondida instantáneamente al escuchar de sus labios tal acusación. Lo había descubierto, o tal vez fue lo suficientemente lista como para haberse enterado y no declarar ni una palabra sobre aquello… El hecho era que tras sus palabras sentí otro empujón, y estaba vez pude verme caer al suelo, siendo sostenido por sus manos mientras podía sentir el aroma de su cabello. Fueron segundos de silencio en donde trate de comprender aquella situación, ¿Qué había pasado exactamente? Sus labios dibujaban esa sonrisa maliciosa mientras alardeaba sobre sus habilidades ¿Qué se creía?.

Su rostro tan cerca del mío, su suave mano rozando mi cara delicadamente, tal y como si se quemase al hacerlo, ¿Y yo? Como un simple idiota perdido en su mirada, tragando un buche de saliva como un joven nervioso ¿A si tan débil me hacía sentir? Esa era mi preocupación, esa fue siempre mi preocupación, mi defecto, mi odio, ¿Cómo es que podía llegar a tal punto?

Mi herida fue descubierta, poniendo en evidencia sus acusaciones y retándome de manera sutil -Caya, no sabes lo que dices- susurre -Yo no tengo por qué huir de nadie, y menos de alguien como tú- podía sentirlo, ese palpitar de nervios en su cuerpo, esa adrenalina correr por sus venas mientras su rostro no reflejaba aquello, como un reto para su cuerpo.

Gire mi pierna para engancharla con su pie, sosteniéndola del brazo y jalándola hacia a mí para luego, girar en el piso y quedar encima frente a ella, acorralándola entre mis brazos y el suelo como un movimiento planeado de luego de tantos segundos estando a su merced -¿De verdad te crees tan importante como para sentir miedo hacia ti?- murmure -No me hagas reír Eileen- mencione sarcásticamente mientras una sonrisa salía de mi rostro, resistiéndome hacia ella, contemplando aquellos ojos que si bien podrían alzarse contra mí, siempre terminaban bajo mi dominio, así debía ser, así siempre pudo ser.

Mi aliento rosando con el suyo, nuestras miradas cruzadas mientras detallaba todo su rostro sorprendido, mi cuerpo descansando sobre el suyo, aquella situación daba de más que de hablar, y yo iba a ser el causante de aquello.

Lentamente fui acercando mi rostro al de ella, clavando mis labios en los suyos, besando aquella boca que tanto recordaba, un tanto suave y apasionado en donde mi meta era dejarla sin aliento ¿Acaso eso no era lo que buscaba? ¿O tal vez aquel movimiento fue solo un pretexto para recordar el dulzor de sus labios?. Fuese como fuese, ya era tarde, había caído en la tentación de probarla, de acariciarla dejando que mis palabras quedaran en ridículo antes mis acciones, todo por una simple obsesión que nunca había podido superar…

Me separe lentamente mientras abría los ojos -¿Que pasa Valmont? ¿Acaso los Dagas de Plata no están entrenados para no dejarse llevar por sus emociones? Si eso es cierto, entonces dame una explicación de esto…- fue lo único que pude declarar ante mi movimiento, con una sonrisa pícara un tanto hipócrita ¿A que jugábamos exactamente? A sentirme superior a ella, a poner las reglas en mi juego, a ridiculizarla por sus acciones de hace segundos, esa sería la escusa en mi cabeza.
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Re: Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Eileen Valmont el Dom Oct 16, 2011 2:26 am

solo sonreí a su respuesta; no, por supuesto que no sabía de lo que hablaba, y ese estado quedaría así a menos que lo forzase a decírmelo.

No esperaba menos de sus palabras, provocando y desafiando, pero al parecer, Derek no tenía algún otro rublo que no fueran esos dos, y en lo particular, me divertía incluso ver su nivel de arrogancia, el ganarles consistía uno de los mejores placeres.
Sin embargo no esperaba, o al menos no lo admitiría, que de buenas a primeras quedase abajo de el, apresada de manera tan intima, sintiendo ya la cercanía de su cuerpo, y por tanto su calor -y supongo que es ahora cuando debería sentirme arrepentida- murmure apenas, no necesitaba mucho más, cuando sus labios estaban tan cerca de los míos y sentía como de a poco su cuerpo se iba tensando.

habría sido tan fácil empujarle, ni siquiera requería un esfuerzo en lo absoluto pero no lo hice, por razones no del todo validas, la primera se cifraba en desear como nada a esos labios que ya hacían a centímetros de los míos, entreabiertos y ligeramente sarcásticos y una parte de mi, sabía lo que pasaría, también casi podría adivinar como reaccionaría.

No estaba preparada.

aquel beso, no fue un simple beso, ni siquiera era considerado como un primer beso, esa forma suave y apasionada aun solo tiempo la conocía, todo mi ser lo conocía y algo me estremeció, algo que era claro, dorado... iridiscente, como si lo que venía a hacer en este mundo estuviese teniendo un sentido; su sentido.
No podia estar preparada alguna vez para que me robasen el aliento de ese modo.

ese beso, su beso me había hecho, por primera vez y sin concesiones, desear un segundo beso, mataría por otro, viviría por otro.
pero aquel debía terminar. con los labios aún entre abiertos fui despertando de a poco y sus palabras no me gustaban. No, no admitiría que quería un beso más, no admitiría que si, había provocado algo en mi inexplicable pero fuerte. y no permitiría que el se saliese con la suya.

me atreví a dibujar esa sonrisa coqueta, como si todo lo tuviese planeado y sin más, le guiñe un ojo con el correspondiente aleteo de pestañas -sabes mucho sobre las dagas, cariño, pero eso no tiene que ver con las emociones. mordisquee mis labios y desvíe la mirada así como mi rostro cuando sentí que se acercaba, observando como sus manos me apresaban por los lados y como su pecho daba con el mío -y que fue eso?.. no puedes pretender que eso fue un beso, Derek.. veras...-

y no importaba lo que dijera, el usaba sus recursos, yo haría lo mismo. mi muslo derecho había quedado entre sus piernas, y un poco de movimiento, apenas unos roces, le descolocaron lo suficiente como para hacer evidente que por unos segundos había perdido la fuerza. solo necesite eso.

un empuje más y mi cuerpo abalanzándose en su dirección me hizo de nuevo quedar sobre el, acostada por completo en su cuerpo. no se a que estábamos jugando, podríamos salir mal ambos, pero... era un riesgo que ya había decidido.

arriba de el, logre colocar mis piernas a cada lado de su cuerpo, apoyada por mis rosillas. mis manos se deslizaron de su abdomen a su pecho y una vez hecho, dejaron de tocarle para pasar por n lado mi pelo, solo entonces me digne a verle y observarle abajo con esa mirada obscura que me gustaba fuese provocada por mi. no le di tiempo para protestar y aunque sus manos ya estaban en mi cintura listas para apartarme le bese. el lo había hecho tiernamente, yo había sido un poco más atrevida.

atrape su labio inferior para explorarlo a placer apenas y poco después mis labios entre abiertos jugaban los suyos, cambiando posiciones junto los de el, que me respondía a cada cual. el beso se intensifico de repente y el me respondía, casi desesperado, aunque yo estaba en iguales condiciones. mis manos, se habían hecho de las suyas y las habían aprisionado, estando de repente enlazando nuestros dedos, hasta que el deshizo su agarre y me tomo por la nuca y la espalda exigiendo más de mi. había esperado una vida para ello, no me limitaría en lo absoluto.

pero debimos respirar. y fui yo quien deshizo el agarre y del mismo modo, aquel contacto de nuestros labio. al abrir los ojos me encontré un Derek absorto con la respiración entrecortada y aún así, intentando respirar con normalidad. sonreí al saber sus manos en mi cintura, intentando que permaneciese así.. bese entonces su mejilla, solo para susurrarle -eso, Princeton.... eso es un beso- y no di tiempo a nada más, era mi victoria, y así quedaría. me erguí del suelo y abandone su cuerpo para verle desde arriba, acomodando aquel tirante que se me había bajado de la pijama de satén y después solo para acomodar mis cabellos

-puedo ser tan cruel como tu, pero no lo considero necesario, te dejaré ese buen recuerdo-
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Re: Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Derek Princeton el Sáb Ene 21, 2012 1:40 am

Esa cara de inocencia que ocultaba aquel mar de tentaciones, parecía divertirle mis amenazas... o no, parecía divertirse conmigo, y es que tenia aquel instinto de no dejarse dominar por alguien como yo. Estaba seguro de que ella apenas coordinaba sus acciones, de que solo podría manipular su cordura y de no hacerlo, la llevaría a la locura que no conocía ¿Miedo o seguridad? No podía detectar las acciones de su cuerpo, no podía ver sus intenciones en el par de pupilas que miraban mi rostro de manera desconcertante. Mi mente me traicionaba, mi ego me había engañado ante una victoria falsa a la que claramente el perdedor resultaba ser yo...

En mi momento de descuido, su cuerpo se abalanzo contra el mio, como una nueva victoria ante palabras que pude escuchar más no pude comprender ¿Que había pasado? ¿Que seria de mi en ese momento? Su sonrisa segura se atrevió a insultarme de nuevamente y sus caricias me hicieron perderme la noción, solo... solo me tenia que dejar llevar, solo tendría que despojarme de aquella mente orgullosa que limitaban mis acciones verdaderas. No mentía y eso ella lo podía sentir, parecía haberse convertido en toda una experta de mis movimientos. Sus manos deslizándose en mi abdomen y su perjuicio abandonado solo con el fin de obtener la victoria, fruncí el ceño de manera irracional me había vuelto débil, su esclavo personal, su títere a manejar, y yo no podía hacer nada.

Maldije mil veces en mi mente, maldije toda mi equivoca vida, maldije ese cuerpo libidinoso con facultad de santa y me maldije a mi mismo por destruir mi honor y acabar con mi prestigio, todo para luego, recibir esa mirada lasciva y sellar mis arrepentimiento con una eterna pasión. Ya era tarde, ya sus labios arremetían con los míos, ya su aliento invadía mi boca y su olor me marcaba como a su pertenencia; ya no podía soportarlo, ya había cumplido con mi deseo débil de poseer sus labios una vez mas, ya no había control sobre mi. Me deshice de su planificado agarre, le exige de manera brusca a atentar contra mi dignidad de forma completa, me entregue ante sus artimañas rozando su espalda hasta luego encontrarme con su cuello el cual aprisionaba mas contra mi cuerpo, quería sentir de nuevo el dulzor de sus labios, la pasión de la derrotar invadir mi boca, recordándome que no era mas que un pobre perdedor.

¿Respirar? No era necesario, agotaría hasta mi mas ultimo aliento por permanecer tan solo pocos segundos sintiendo sus labios a los que ya era nuevamente adictos, y fue entonces que su propia acción me hizo quitarme aquel placer de sentirla, rebasando su cuerpo con mis mano hasta caer en su cintura e inhalar aire como ultimo grito de pasión. Derrotado y sin dignidad, quedando como un hombre mentiroso ante mis propias palabras, humillado tras su ultimo beso donde me recordó que eso era realmente besar.

Si bien se había parado ante mi, había quedado inerte en un estado de shock, ella se erguía cual victoriosa era y solo me observaba en el suelo, tal vez con desprecio o todo lo contrario a ello. ¿Por que? ¿Por que no simplemente haberla empujado en aquella situación? ¿Seria capaz ella de aguantar mi brutal fuerza?... no, la respuesta siempre iba a ser un no, yo le di permiso a profanar mi terreno, yo la atendí como invitada a mi cuerpo, yo la rete a llevar acabo su ataque y no me defendí ante el. Había sido el culpable de permitir aquello, de regalarle lo que merecía por derecho, yo pude... hasta matarla en aquel acto en donde preferí solo dejarme llevar por los malditos sentimiento arraigados en mi.

Sus palabras me recordaron, que no estaba jugando con cualquier oponente, que era uno digno de acabar y hasta aplastarme como yo acostumbraba a hacer. Carraspeé mi garganta, repasando la habitación de nuevo con mis ojos, parándome de aquella derrota inminente sin declarar tan siquiera una palabra, abotone mi rota camisa, y cerré un poco los ojos, dejando que el silencio nos invadiera por unos minutos.

¿Que tanto le divertían mis palabras? No hacia mas que contestarme y responder con sarcasmos, entonces, le daría el lujo de no escuchar tan siquiera mi voz, denigrandome totalmente a su presencia, pero acabando con su emoción de volver a ponerme en ridículo. Dicen que mas te duele el silencio que las palabras y eso era lo que intentaba hacer, tenia todo el derecho a celebrar su victoria y yo... yo tendría que aceptar aquello y aprender a retirarme con dignidad. Mi mirada se clavo en la de ella, mi seriedad se hacia visible en mi rostro, y si bien sabia que estaba muerto por dentro, nunca dejaría que me afectase en alguna demostración de debilidad nuevamente. Avance con pasos en dirección a la salida del lugar, no importaba si estaba en la organización o no, ya vería como me escabulliría de aquel lugar como siempre lo hacia, lo importante ahora es que ella no me retuviese, porque no podría detenerla, ¿Para que negarlo? Ya era incapaz de hacerle algún daño físico... o por lo menos, no esa noche.

Ella tenia razón, solo buscaba huir, huir de ella...
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Re: Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Eileen Valmont el Dom Ene 22, 2012 12:28 am

Y solo obtuve un silencio, una mirada de decepción y unos minutos que parecían horas.

No sabía porque lo había hecho, tampoco entendía del todo su reacción. Habría esperado miles de palabras, miles de cosas hirientes, porque hasta el momento solo eso había escuchado de el... jamás esperé su silencio y mucho menos que hiriera así.

Mis labios hormigueaban, aún ardientes pero mis ojos clamaban por derramar lágrimas. Sabía lo que pasaría. El se haría y cuando lo hiciera... lo haría para siempre.

En toda mi vida, no había rogado jamás algo, no necesitaba hacerlo y, del mismo modo no era mi estilo. Pero, al verle dirigirse a la puerta, por primera vez, desee hacerlo. Era imposible, porque el no me representaba más que un extraño, y aún así... sucedía.
Algunas cosas jamás podrían comprenderse del todo, solo eran, estaban, se sentían y cimbraban..

-no te vayas- murmuré apenas pude cerrar los ojos, un acto poco inteligente, dado que en seguida me acerque a el, cuando su mano y se posaba en el pomo de la puerta. Posé la mía sobre la suya, dado que el seguía dándome la espalda.

-no estoy acostumbrada a esto.... tiendo a dar lo que recibo de las personas. No pretendo preguntarte si te ofendí porque seguramente lo he hecho, no pretendo siquiera caerte bien, pero al menos quisiera que....- e hice una pausa, intentando escoger bien las palabras, sintiendo como el de a poco se giraba para verme a los ojos y, por primera vez vi algo en ellos, una chispa, algo leve pero que era sorprendente...

En los detalles estaba el demonio y al parecer, acababa de encontrarme a mi demonio personal -no me dejes ir Derek, no esta noche. Prometo que yo no te dejaré ir... no de nuevo- y mis labios se quedaron entre abiertos, porque no supe como aquellas palabras habían terminado por manar de mi boca, pero no me retracté de ninguna

-aún no estas recuperado, y aún cuando lo estuvieses yo no lo estoy... no puedo dejar las cosas así, quiero una noche en calma, contigo... estarías dispuesto?- antes de su respuesta verbal, había tenido una, de su rostro, sus ojos y su mano que de repente, había afianzado la mía, solo quedaba esperar en sus palabras, las definitivas, porque si el aún así no quería nada de mi... no le volvería a buscar, jamás.
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Re: Intruso Orgulloso {Valmont}

Mensaje por Derek Princeton el Dom Ene 22, 2012 1:50 am

Eleve mi mano lentamente a la perilla de la puerta, sabia que con tan solo girarla aquella historia acabaría de forma inmediata ¿Era así como terminaría todo? Aquella noche estaba ligada a mis desgracias, retirarme seria sepultar nuevamente sus memorias, ya no quería seguir siendo victima de aquella mala jugada de la vida, quería que todo acabase, y al parecer no había mas opción para ello que la misma muerte... ¿Tan desesperado estaba? Ya no me quedaba nada, ya no ocuparía su vida.

Y apenas escuchar sus palabras musitar de sus labios, me detuve como el idiota que era frente a ella, su mano se deslizo sobre la mía, aclamando disculpas de un digno vencimiento, apenas pude cerrar mis ojos para pensarlo, para girarme desesperado y complacerla en sus palabras, pero aquel no seria yo, solo seria un cuerpo manejado por un sentimiento de obsesión -Por...- apenas pude pronuncia cuando ella interrumpió. Escuche sus palabras, girando mi rostro lentamente para encontrarme con aquellas pupilas a punto de lagrimas ¿Quien era ahora? De seguro seria parte de su juego una vez más, pero nuevamente su tono de voz me hizo desquebrajarme por completo, acusando lo que en pasados había ocurrido... no la podía dejar ir... no de nuevo.

Desvié mi mirada de sus ojos, no podía volver a caer en aquel juego, pero incluso, sus palabras seguían atormentándome, cogí su mano lentamente entrelazándola junto a la miá, llevándola a dar un recorrido por mi rostro que luego terminaría en mi pecho -Yo nunca... nunca podre recuperarme por completo. Ni el tiempo será capaz de curar esta herida...- exclamen suavemente donde mis ojos no pudieron evitar humedecerse, ahora yo mismo seria quien me atacase y no podría escapar de ello. Solté su mano para luego posarlas en su cintura, dando pasos leves hacia su cuerpo, haciéndola retroceder lentamente. Empuje su cuerpo a la cama y me deje caer sobre ella sin perder su mirada, ahora acariciaría su cuello y me dirigiría a su oído -Regalame un minuto de tu silencio, uno donde tu mente se quede en blanco y solo dejes dejarte llevar- le ordene en susurros, para luego respirar hondo apenas rozando su piel declarandole el beneficio de la duda, de conceder sus caprichos y antojos y otorgarle aquella noche bajo mi regazo.

Cerré mis ojos levemente, no sin antes asegurarme que los suyos yacieran en un trance tras mis palabras -Tu olor...- musite suavemente, investigando con mi nariz por todo su cuello, sintiendo el estremecer de su cuerpo que me respondía sin ningún reproche, acariciando su piel sin tan siquiera pedir permiso, y lentamente apoderarme de sus labios, en un beso que más que sediente, seria algo apasionado. Podía sentir el latido de su corazón, asegurándome que no era mas que una humana, tal ves un quejido saldriese sus labios, una respuesta ante tal acción que termino por condenarme más de lo que ya estaba. Lentamente me separe de ella, y con una voz apaciguada, dedique palabras en perfecta calma -No me busques, yo lo haré... se paciente- murmure para que cuando abriese los ojos, no se encontrase con mi presencia, ni tan siquiera con algún rastro de ella.

El frio era notable, mis respiro hacían vapor en el aire, y mis pasos lentos me condenaban a recorrer las calles por tan solo unos minutos. Seguramente me hubiese gustado que abriese los ojos a tiempo, tal vez así pudiese apreciar aquella sincera sonrisa que le había dedicado, ver su rostro frágil me había causado una satisfacción enorme. No era el momento exacto, no por ahora... -Hasta el próximo encuentro... Valmont-
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